
En los últimos días, el nombre de nuestra residencia ha estado en el centro de una conversación pública debido a la permanencia de la destacada socióloga y académica, Doris Cooper Mayr, en nuestras instalaciones. Fieles a nuestro principio de transparencia y al respeto que le debemos a la comunidad, queremos explicar nuestra postura y las razones humanas y legales que nos han llevado a protegerla.

La llegada de Doris a la Fundación no fue un proceso ordinario. Fue ingresada en septiembre de 2024 tras un largo periplo por hospitales y residencias de las que fue expulsada debido al incumplimiento de pagos por parte de su anterior tutora legal.
Nuestra directora, Gloria Godoy Ramos, ha sido clara al respecto: Doris llegó en condiciones de salud sumamente deterioradas, víctima de un abandono sistemático y de un uso irregular de su patrimonio. Ante esta realidad, nuestra Fundación tomó una decisión ética: no expulsarla, sino acogerla y judicializar su caso para restituir sus derechos básicos.
"Nuestra fundación tiene como objetivo principal la promoción y la lucha por la protección de los derechos de las personas mayores, una población totalmente dejada de lado. Aquí es responsable todo el sistema."
— Gloria Godoy, Directora de la Fundación.

En la imagen se observa a Gloria Godoy, fundadora de Fundación Ángel de mi Guarda junto a Doris Cooper en el Juzgado de Familia de Santiago
Nuestra postura no ha sido pasiva. Al detectar irregularidades en su declaración de interdicción y evidencias de violencia intrafamiliar y económica, procedimos a actuar ante los Juzgados de Familia de Santiago. Gracias a estas gestiones, se han logrado hitos importantes para su protección:
Entendemos que existe preocupación por el acceso de amigos y prensa. Es importante aclarar que:
1. Protocolos de Salud: Doris es una persona mayor con una salud emocional que ha sido vulnerada por años. Las restricciones de visitas no son arbitrarias, sino que responden a protocolos de la administración para garantizar su estabilidad y por indicación de los cuidados profesionales necesarios.
2. Voluntad de la Residente: Doris mantiene su lucidez y su deseo de libertad. Sin embargo, mientras el sistema judicial chileno mantenga su estado de interdicción, nosotros como institución debemos actuar bajo el marco legal vigente, garantizando su seguridad física y médica por sobre todo.
El caso de la profesora Cooper es el reflejo de una realidad que viven miles de ancianos en Chile: la desprotección ante abusos de familiares y la precariedad de un sistema que no garantiza una vejez digna.
En Fundación Ángel de mi Guarda, no solo cuidamos a Doris; estamos sentando un precedente legal para que ninguna persona mayor sea utilizada como un objeto patrimonial y luego desechada en el olvido. Nuestra casa de reposo no es un lugar de encierro, sino un espacio de resistencia y cuidado frente a la injusticia.
Agradecemos a quienes, con respeto y altura de miras, se preocupan por el bienestar de Doris. Nuestra puerta siempre estará abierta a la verdad y a la justicia social.
Atentamente,
Administración Fundación Ángel de mi Guarda

